A PARADA DAS BESTAS

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A Parada das Bestas es una antigua casa de labranza gallega del siglo XVIII. Consta de tres edificios principales: la casa grande, el pajar y el tendal del horno, y de dos anejos: el hórreo y una de las pocas eras de mallar (donde antiguamente se separaba el grano de la paja) que aún se conservan en Galicia. Años de obras, mucho esfuerzo y mucho cariño han hecho posible que hoy podamos disfrutar de uno de los mejores establecimientos rurales de Galicia, un lugar mágico en el que se para el tiempo y donde a cualquiera le gustaría perderse. Esta antigua casa conserva todo su encanto sin estar reñida con las mejoras tecnológicas, que han hecho de ella el lugar perfecto para descansar en plena naturaleza. La casa cuenta con dos entradas, la principal -antigua entrada de carros- y la trasera. Su tejado a cuatro aguas cubierto de teja, sus sólidos muros de piedra y cantería original, sus puertas, ventanas y vigas de madera hacen de esta antigua casa de labranza una estancia muy acogedora. Sus propietarios, María y Suso -una entrañable pareja: economista y excelente cocinera ella y emigrante retornado con la cabeza llena de buenas ideas él- adquirieron esta casa en 1992. Duros e inolvidables comienzos cuando A Parada das Bestas, haciendo honor a su nombre, se dedicaba únicamente a organizar paseos a caballo y a dar cervezas y raciones en lo que hoy es la era de mallar.
Consta de siete habitaciones dobles provistas de baño y calefacción, dos ellas con bañera de hidromasaje. Si se quiere un poco más de intimidad en A Parada das Bestas la opción es alojarse en unos de sus cuatro nuevos apartamentos confortablemente equipados. Estos apartamentos (tres dobles y uno individual) disponen de varias habitaciones, salón, baño,cocina, televisión, calefacción… Donde antiguamente se guardaba la paja hoy podemos degustar y disfrutar de la mejor gastronomía y de los mejores caldos. Su carta en constante evolución sabe mezclar lo tradicional con lo más novedoso. Sus platos con una impecable presentación se basan en los productos de temporada y en la mejor materia prima gallega: carnes de buey, quesos de Arzúa-Ulloa, lácteos ecológicos, capones de la zona y en breve hortalizas de la huerta de Suso. Además de la terraza y la sala de lectura, en A Parada das Bestas cuando aprieta el calor también podemos darnos un chapuzón. Mayores y pequeños pueden disfrutar de sus dos piscinas de agua salada.
A Parada das Bestas se situa en un lugar único del ‘Camiño Francés’, a 4 minutos a pie del centro de la población de Pidre (Palas de Rei). Con más de tres siglos de antigüedad, el establecimiento ofrece varias opciones para disfrutar de unos alrededores inigualables. El húesped tendrá la oportunidad de alojarse en la Casa Principal, o Casa Villasante, o en uno de sus cuatro apartamentos rurales, todos ellos equipados con wifi, TV de pantalla plana, techos con vigas de madera, muros de canteria a la vista, calefacción y una piscina al aire libre. Además de descansar, el viajero podrá reponer fuerzas gracias a la oferta gastronómica, en la que está presente la innovación y la recuperación de los platos de los antiguos peregrinos.

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