CARACTERÍSTICAS DE LA RUTA

DIFICULTAD:
Fácil
DURACIÓN:
1 hora
DISTANCIA:
3 km
CATEGORÍA:
A pie

PRESENTACIÓN

Cambados, es conocida como la «Capital del Vino Albariño», por las bodegas y la producción que se produce en sus tierras. El conjunto arquitectónico de la Praza de Fefiñáns, constituido por el Pazo de Fefiñáns, el arco-puente, la atalaya Torre del Homenaje (s. XVI) y la iglesia de San Benito, es uno de los más bellos de Galicia. Antiguamente era conocida como la plaza del mercado. Cambados fue declarada Bien de Interés Cultural.

Salimos desde la carretera PO-550 (Avenida de Vilariño) y rodeamos el antiguo Convento de San Francisco. El templo, de estilo gótico marinero, que presenta algunos rasgos renacentistas, sustituyó a la antigua iglesia parroquial de Santa Mariña. Giramos a la izquierda hacia el Pazo de Ulloa, conocido como “La Casa de los Pazos”, que sufrió varias reformas de los distintos propietarios, como la Casa de Alba o el Marqués de Riestra. Su escudo de armas se halla ladeado respecto a la fachada. Damos la vuelta por la Avenida Pastora y, desde la Praza de Alfredo Brañas, torcemos a la izquierda por la Rúa Nova, donde se encuentra Casa Fariña, perteneciente a un antiguo procurador, con el escudo de armas de los fundadores: los Figueroa, Valladares y Sotomayor.

Rodeamos la Capela do Hospital, pasamos delante del Mercado de Abastos en la Avenida de Galicia, torcemos por las calles Muelle, Curros y Caracol hasta la Praza Ramón Cabanillas, con la estatua en bronce obra del escultor Francisco Leiro, dedicada a Baco. Continuamos por el Paseo da Calzada, del año 1852. En su inicio se encuentra el Ayuntamiento e, inmortalizado, Ramón Cabanillas; al final, la escultura en bronce del escultor Francisco Asorey y el Parador Nacional de Turismo del Albariño (antiguo Pazo de Bazán). Desde la rúa Príncipe accedemos a la Praza das Rodas, antiguamente praza diaria, al poderse adquirir productos frescos, como pescado y verduras diariamente, ahora lugar de tapeo a base albariño y buenas raciones. Y llegamos al Pazo de Fefiñáns, que comenzó a construirse en el s. XVI por mandato de Juan Sarmiento y Valladares, señor de Fefiñáns (consejero de Felipe II) y transferido por vínculos matrimoniales a los condes de Figueroa. Influido por la arquitectura renacentista italiana, posee una gran torre almenada y un arco-puente de traza barroca, único que se conserva de los cuatro que antiguamente existían en la plaza. En 1843, se toma la decisión de tirar esos arcos, porque se decía que interrumpían el paso del mercado semanal que allí se celebraba. En los bajos del pazo se sitúan dos bodegas de vino albariño. En un extremo de la Praza de Fefiñáns vemos la Iglesia de San Benito, antiguo templo románico remodelado a comienzos del s. XV y reedificado en el s. XVII. Tiene dos campanarios barrocos, aunque su interior sea gótico. En el interior, dos guerreros con maza y escudo en granito, conocidos como los Balboas, escoltan los enterramientos de sus señores, y protegen simbólicamente la plaza y la iglesia.

RESTAURANTES