CARACTERÍSTICAS DE LA RUTA

DIFICULTAD:
Fácil
DURACIÓN:
0,5 horas
DISTANCIA:
1Km
CATEGORÍA:
A pie

PRESENTACIÓN

Nuestra ruta comienza en la rúa de Casas Reais, que recibe este nombre por haberse urbanizado con viviendas que eran de propiedad real y estaban ocupadas por el gobernador, la Audiencia y otros órganos de control impuestos por los Reyes Católicos. Al ir avanzando, pasaremos junto al Pazo de Fondevila, un palacio barroco de mediados del siglo XVII con una decoración que está centrada en la esquina en chaflán del edificio, donde se puede apreciar, bajo un frontón circular, un ostentoso escudo. A continuación, la iglesia de las Ánimas sale al paso con su sencillez neoclásica, del siglo XVIII. Esta iglesia, fue construida gracias a las limosnas de los devotos de las ánimas del purgatorio, que arden en el fuego eterno del bajorrelieve de la portada. A unos 50 metros se encuentra la Praza de Cervantes, conocida en el siglo XII como el “Foro”, por ser punto de reunión popular y el lugar donde el pregonero leía los acuerdos municipales y las ordenanzas del arzobispo. Por esta vocación informativa, una de sus calles, de importante actividad comercial, se denomina “O Preguntoiro”. Hace esquina con el edificio levantado en 1682 para el antiguo Ayuntamiento, que ocupó el solar durante 200 años, desde 1583 hasta su traslado, en 1787, al Pazo de Raxoi.

Hoy es el único edificio municipal barroco que se conserva intacto en Galicia. Una restauración interior ha permitido identificar las antiguas escribanías, el oratorio, el archivo y las mazmorras: se sabe que en la plaza llegaron a realizarse autos de fe en tiempos de la Inquisición y que en ella estuvo situado hasta 1570 el rollo o columna en torno a la cual se impartía justicia y a cuyo pie se situaba el patíbulo. Posteriormente, al especializarse en la venta de alimentos y mercancías, el espacio adquirió el nombre de “Praza do Campo” y categoría de mercado principal. Esto explica también el nombre de la iglesia de San Benito do Campo, cuyas líneas neoclásicas actuales nos hacen pensar que la fundación se remonta al siglo X. Trasladado el mercado a la Praza de Abastos a finales del siglo XIX, esta adquirió el nombre definitivo de Praza de Cervantes.

Fijamos nuestro rumbo hacia la rúa de San Bieito, no sin antes fijarnos en la iglesia que lleva su nombre, y que es de estilo neoclásico (s. XVIII), la cual, a pesar de su sobriedad y pureza de líneas, y dentro de su pequeño tamaño, conserva un cierto aspecto monumental, acentuado por su aislamiento en la plaza. Presenta una única torre central y una sola nave con capillas laterales. En su interior destacan las hermosas tallas barrocas de San Antonio, San José y San Juan Bautista.

Finalmente, nos dirigimos por la calle de San Bieito y tomamos la segunda calle a la izquierda, llamada rúa do Curro da Parra, donde encontraremos el restaurante que lleva su nombre.

RESTAURANTES