CARACTERÍSTICAS DE LA RUTA

DIFICULTAD:
Media
DURACIÓN:
DISTANCIA:
CATEGORÍA:
En bici

PRESENTACIÓN

Una circunferencia perfecta con el castillo de Nogueirosa como centro

El castillo de Nogueirosa, comúnmente llamado “de Andrade” y en el hoy municipio de Pontedeume, fue levantado a finales del siglo XIV por Fernán Pérez sobre la pena Leboreira, la cual, por cierto, no le pertenecía. Así que la fortaleza se empezó a construir con polémica que acabo en pleito y posterior acuerdo con la legítima propietaria de aquel enorme bloque de granito, la comunidad religiosa del monasterio coruñés de Sobrado dos Monxes.

Desde lo alto del monte, el castillo de Nogueirosa invita al paseo y ofrece una ruta corta y circular que nace justo en el acceso a la fortaleza. Un panel indica que hay que enfilar a la derecha, en ascenso, por una pista ancha que rápidamente empieza a bajar hasta morir en otra. Ahí es la izquierda la opción correcta, comenzando a rodear un edificio que fue residencia quizá veraniega de la casa de Andrade, siempre puesto de observación y control de una franja costera que va desde A Coruña hasta Ferrol.

Ese criterio hay que recordarlo cuando la pista remata su bajar al kilómetro 1,1 y se convierte en un mero sendero ascendente, estrecho y con tanta vegetación a los lados –los omnipresentes prehistóricos helechos mandan- que obligan a ir en fila india: siempre hay que rodear el edificio medieval, cuya elevada torre de homenaje es visible a ratos.

¿Resulta posible perderse? La respuesta es negativa, porque si bien es cierto que en algún lugar muy concreto puede surgir la duda de por dónde seguir, esos caminos que pueden confundir acaban una docena de metros más adelante en algún prado.

Y así, a la media hora de haber salido se acomete una preciosa corredoira cuesta arriba y el caminante gana el asfalto. Es la pista que conduce al castillo de Nogueirosa, bien a la vista a la izquierda.

Sólo queda llegar al coche y descender la montaña. En el medio de la primera curva a la derecha se coge una pista muy estrecha y asfaltada. Abajo, en Esteiro, a un kilómetro de Pontedeume, abre sus puertas A Cantina do Río Covés, un restaurante idóneo para reponer fuerzas. La costrada, su plato más famoso.